Un campeón es alguien que se levanta cuando no puede

Jack Dempsey

––––––––––––––

Manuel Massó (65) cambia su vida y sus alumnos de boxeo, que tiene veintitantos años, lo escuchan fascinado. Xavi, uno de los últimos en llegar al Club Pro Box, en Mahón.

Xavi le escribe a La vanguardia y nos dice:

–Tienes que escuchar las historias de Manuel Massó. Fue un gran boxeador.

Y aquí estamos, escuchando a Massó, alguien cuya voz profunda y discurso bien articulado llenan el tiempo, alguien que está luchando contra el cáncer de próstata, una enfermedad que acaba de ser diagnosticada.



Manuel Massó, en una imagen actual

Manuel Massó, en una imagen actual
(LV)

–A veces visito el Museo de Historia de Menorca. Fui su guardia de seguridad durante 17 años. Está en un antiguo convento y tiene un hermoso patio con un pozo en el centro. Voy allí, me siento un rato y encuentro tranquilidad –me dice.

Entonces, también, recuerda.

(…)

Manuel Masó Tenía 16 años y trece hermanos cuando dejó su trabajo como carpintero y se fue a Barcelona, buscar la vida en el boxeo.

–Tenía un maletín y 500 pesetas (tres euros). Busqué el bar de Santa Fe, donde se encontraron todos los entrenadores. Fue en la calle Floridablanca, al lado del Habitación Gran Price.



En el boxeo no sientes ira ni odias al rival: es tu trabajo, ¿cómo vas a odiar a quien trabaja como tú? “



Clemente, un técnico que lo conocía, lo vio.

–Clemente me preguntó: ¿Tienes dónde dormir? ’. Le dije que no. Y me instaló en su gimnasio, en la calle Reina Amalia, con otros dos boxeadores de Melilla. Estuve un mes allí.



-Estoy pensando en Million Dollar Baby -Yo observo.

–Ya, ya …

Su oportunidad pronto llegó, en Mataró, contra Antonio Rubio.

–Fue una buena pelea pero tenía más experiencia y me ganó por puntos. Afortunadamente, el rival no era un gran golpeador y sus golpes no me hicieron nada. Me fui con la misma cara con la que había entrado …

Las críticas fueron buenas y las cosas fueron más allá.

Manuel Massó luchó en Camprodon, en invierno, y se fue sin ducharse porque el agua caliente no funcionaba.

Manuel Massó, en 1977, durante el partido contra Nino Jiménez que lo elevó como campeón de Europa

Manuel Massó, en 1977, durante el partido contra Nino Jiménez que lo elevó como campeón de Europa
(LV)

Festejó con Horta con su vecino Antonio Guinaldo., también su amigo, y a la mañana siguiente ambos estaban peleando, uno contra el otro, en Reus.

–Nos dimos una buena paliza pero salió nulo. Decidimos que nunca nos volveríamos a enfrentar.

Una vez que lanzó un tejer al canario Jiménez del Pino y el hombre fue al lienzo, apretó la mandíbula y perdió la miraday se fue, pasó cinco minutos.



Jiménez del Pino se deshizo de él, pero no volvió a boxear.



Cobré 1.500 euros por el título y 3.000 más por publicidad: le di el dinero a mi familia ”



Manuel Massó ganó 70 de sus 76 combates.

Y su gran momento llegó en 1977, cuando le arrebató el título europeo de peso pluma a Nino Jiménez:

“¿Tuviste miedo?”

-Miedo…? Me estaba concentrando en lo mío: entrar, golpear y salir.

–¿Y enojo contra el rival?

–En el boxeo no hay lugar para el odio o la ira. No buscas hacer daño. Es tu trabajo. ¿Cómo te vas a enojar con alguien que hace el mismo trabajo que tú?




“¿Y te pagaron bien?”

–Como trabajador de la época: 600, 700 euros. Usted boxea y vive. Cuando me fui, tuve que trabajar mil cosas: jardinero, almacenista …

–¿Y el dinero del título europeo?



–Allí pagué bien: 1.500 euros por el título y 3.000 por mostrar publicidad. Aunque el dinero fue guardado por la familia. Tenías que ayudar.



READ  Los Medias Rojas extrañarán a varios jugadores no vacunados en el viaje por carretera a Toronto