Hong Kong sufrió las peores lluvias jamás registradas en la excolonia británica, apenas una semana después del paso de un supertifón. En tan solo 24 horas, se acumularon 600 mm de agua, lo que equivale a una cuarta parte de la precipitación media anual. A raíz de esta situación, las autoridades emitieron una alerta negra, el nivel más alto, y solicitaron a los residentes que permanecieran en sus hogares.

La Bolsa de Hong Kong se vio obligada a cerrar sus puertas debido a las severas condiciones meteorológicas. Varios barrios quedaron completamente inundados, provocando operaciones de rescate para ayudar a los afectados. Además, la ciudad china vecina, Shenzhen, también experimentó fuertes precipitaciones.

El cambio climático ha agravado las condiciones de las tormentas en la región, lo que ha llevado a su intensificación. Afortunadamente, hasta el momento no se han reportado víctimas mortales a causa de estas inundaciones. Sin embargo, para garantizar la seguridad de todos, las clases en las escuelas se suspendieron y los servicios de carga en la frontera con Shenzhen fueron interrumpidos.

El operador del metro también se vio afectado por las fuertes precipitaciones, ya que algunas estaciones quedaron completamente anegadas, lo que llevó a la suspensión parcial de los servicios. Las imágenes compartidas en las redes sociales mostraban calles y vehículos sumergidos en agua, evidenciando el impacto y la magnitud de las lluvias.

Este fenómeno climático extremo está relacionado con la baja presión atmosférica dejada por el supertifón Haikui. El cambio climático ha aumentado la intensidad de las tormentas tropicales en la región, lo que ha llevado a sufrir estas condiciones adversas. No es la primera vez que China se ve afectada por inundaciones, ya que a finales de julio y principios de agosto, Pekín, la capital del país, también experimentó fuertes precipitaciones.

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En resumen, Hong Kong enfrentó unas lluvias históricas después del paso de un supertifón, generando una acumulación récord de agua y provocando inundaciones en varios barrios. Aunque no se han reportado víctimas mortales, las autoridades suspendieron las clases y los servicios de carga, y el efecto en la ciudad vecina de Shenzhen también fue devastador. El cambio climático es un factor importante detrás de la intensificación de estos fenómenos meteorológicos extremos.